Mis libros


El último elemento peronista


Novela

Editorial Milena Caserola
Bs.As, diciembre de 2011

Texto de contratapa

¿Qué tienen que ver los dedos cercenados de Juan D. Perón con colectiveros desenfrenados, televangelistas nacionalistas, trabajos basura, una campaña que desde las sombras intenta desarticular el Festejo del Día de San Valentín y mucho, pero mucho Metal Pesado Argentino? Por empezar lo tienen en común a Christopher Perón, un pibe de barrio al que más le gustaría seguir con su vida insípida y sin emociones antes que verse llevado contra su voluntad a una serie de acontecimientos que se irán encadenando de modo aparentemente absurdo pero que esconden la mayor conspiración en la historia política moderna.
Concebida y escrita en tiempos de lo más crudo del conflicto entre el gobierno de Cristina Kirchner y las patronales del Campo, esta novela habla de Perón y del peronismo, de kirchnerismo y anti-kirchnerismo y post-kirchnerismo-post-peronista porque es todo eso y más. Un bocado intenso, una parodia al tiempo que una reflexión política y la primera pieza en la articulación de una nueva concepción política: el Peronismo Nerd.


Los libros de Milena Caserola se consiguen en:
- Feria del Libro Independiente (F.L.I.A.)

- Librería Online: La periférica
- La libre, Bolivar 646, San Telmo
- Librería Crack-Up, Costa Rica 4767, Palermo Soho
- Libros del pasaje, Thames 1762, Palermo
- Otra Lluvia, Bulnes 640, Almagro
- El Aleph, Corrientes 4790, Villa Crespo
- Librería Fedro, Carlos Calvo 578l San Telmo
- Librerías de Las Madres, H. Yrigoyen 1584, Congreso

 

Los Lubavitch en la Argentina ¿Quiénes son los nuevos judíos ortodoxos? ¿Qué buscan? ¿Cómo lo están consiguiendo?

Investigación y crónica periodística

Editorial Sudamericana
Bs.As., noviembre de 2010



Texto de contratapa

“Te lavan el cerebro”; “trafican drogas”; “son una secta”; “se hacen ricos de la noche a la mañana”; “seducen a los adolescentes con viajes a Estados Unidos”. Por lo bajo, se habla mucho de Jabad Lubavitch. Pero ¿quiénes son realmente estos judíos ortodoxos de sobretodo negro y barbas largas, cada día más visibles en distintos ámbitos de todo el país?    
En apenas 30 años, Jabad Lubavitch vivió una expansión fenomenal mediante la cual pasó a tener a lo largo de la Argentina 33 centros comunitarios, 16 escuelas, centros educativos no formales, fundaciones de asistencia social, una editorial, 700 empleados y cientos de voluntarios. El movimiento llega hoy a unos 45 mil argentinos, un cuarto de la población judía total de nuestro país. En una época en la que la práctica religiosa tiene cada vez menos peso, los Lubavitch son el movimiento religioso ortodoxo de mayor expansión en los últimos años.
Con una mirada honesta y desprejuiciada, Alejandro Soifer cuenta, por primera vez, a través de testimonios y de su propia experiencia, cuáles son los objetivos y los métodos de este grupo, sus modernas estrategias de marketing y de cooptación de seguidores, sus vínculos con los sectores más poderosos del país. Una crónica atrapante de cómo funciona por dentro este movimiento que despierta fascinación y al que muchos consideran “fanáticos”, pero que día tras día atrae más jóvenes a sus filas.

Se consigue en:

- Librerías de todo el país.
- Editorial Sudamericana

Fotos rotas

Relatos
Editorial Funesiana
Bs. As., 2009

¿De qué trata?

Dos pequeños relatos que conforman una unidad temática y estilística acerca de adolescencia y decepción.


Se consigue en:

- Feria del Libro Independiente (F.L.I.A.)
- Editorial Funesiana

Más #PERONISMONERD

Se viene, se viene el #PERONISMONERD

Presentación de mi novela "El último elemento peronista"

Próximamente #PERONISMONERD

Vienen bajando, primera antología argentina del cuento zombie

Dibujo de tapa del fanzine "Muertos vivos en la Argentina"

Vienen bajando es  la primera antología argentina de cuento zombie y está disponible para ser donwloadeada en forma gratuita en formatos .pdf .mobi y .epub (para e-readers).
¿De dónde se baja? De acá: https://sites.google.com/site/centrodeestudioscontemporaneos/

Incluye cuentos de @volquetero @juanterranova @gogui @nmavrakis @contrarreforma @buensalvaje @elfaco et moi @soifer

Derecho a réplica

Los editores de Nueva Sion accedieron a mi pedido de derecho a réplica por la cuestión del artículo del Lic. Kliksberg en el último número de su publicación.
Aquí está mi respuesta.


El cisne negro o “el avance de la ortodoxia judía”

por Alejandro Soifer
(Profesor y Licenciado en Letras (UBA), autor de Los Lubavitch en la Argentina (Sudamericana, Buenos Aires, Noviembre de 2010))

En el último número de Nueva Sion (número 957, marzo de 2011), una nota firmada por el Lic. Naúm Kliksberg (“La dictadura y el avance de los ortodoxos en Argentina”) incurrió en algunas cuestiones que considero inadecuadas, por las cuáles me sentí especialmente tocado y a las que deseo responder en esta nota.
Para comenzar, el autor toma datos y citas textuales de mi libro Los Lubavitch en la Argentina y las plasma sin referencia alguna en su artículo, lo que constituye o una grave falta a la ética periodística o un simple plagio.
Más allá de esta cuestión, la utilización que de mi trabajo realizó Kliksberg también me resulta tendenciosa y poco seria.
El autor comienza su ensayo proponiendo: “En 1976 se instaló la dictadura militar en Argentina y el mismo año comenzó el movimiento Jabad Lubavitch a tener en el país un muy rápido crecimiento.” Esto suena conveniente para el resto de su argumentación pero es básicamente falso. Jabad Lubavitch llegó a nuestro país en 1955 y su auge comenzó a ser observable hacia fines de 1989 cuando terminaron las obras de su actual Beit Jabad central en la calle Agüero 1164. En la época de la última dictadura militar, Jabad Lubavitch no poseía ni la infraestructura ni el poder político-económico que construiría en las siguientes décadas y por la cual se la conoce hoy en día.
A principios de  febrero de este año me hicieron una entrevista en el programa El tren de Radio Cooperativa a raíz de mi trabajo de investigación. En esa ocasión un oyente llamó al programa y preguntó: “¿En qué se parecen los Lubavitch y Martin Buber?” la respuesta es simple y directa: “En nada más allá de que ambos son expresiones del judaísmo”.
Comprender que se puede ser y ejercer el judaísmo de diversos modos creo que es lo que nos dará una victoria a todos los judíos. Por el contrario, hacer como hace Kliksberg, una comparación entre la actitud que tuvieron los movimientos reformistas y conservadores en la Argentina de los años de plomo con la que tuvieron los rabinos y autoridades de Jabad, sólo para demostrar la supremacía moral de una forma de ejercer el judaísmo, desatendiendo a la situación histórica y basándose en la premisa falsa de suponer que Jabad de 1976 era algo parecido al de 2011, y todo esto sólo para desacreditar una forma de expresión del judaísmo, es una excelente forma de seguir acrecentando un diálogo de sordos donde lo que se intenta es gritar más fuerte que un hermano, golpearlo más bajo o denigrarlo con los peores argumentos.
Por otra parte, argumenta Kliksberg que el genocidio de la última dictadura, especialmente encarnizado con nuestra comunidad, habría “limpiado” a las mentes judías más brillantes, ¿dejando qué? ¿un ato de judíos ignorantes y autómatas? que habrían ido como mansas ovejas tras los rabinos-pastores de Lubavitch.
No sólo es ofensivo para quienes encontraron en Jabad la expresión del judaísmo que más se ajusta a ellos, sino que además desconoce la responsabilidad de otras expresiones del judaísmo local en este proceso.
La nota de Kliksberg se propone comparar y señalar buenos y malos en un juego maniqueísta que no aporta nada a una discusión necesaria y productiva acerca de qué entendemos por judío,  qué es ser judío y cómo ejercemos nuestro judaísmo los judíos en la Argentina. Para ello se vale de costumbres, creencias y costumbres que enfoca desde la óptica etnocéntrica del Inquisidor que veía espantado a los herejes judíos que no comían cerdo y no adoraban a un hombre crucificado entre otras cosas. En conclusión, no aporta hacia el diálogo entre las diferentes expresiones de nuestra comunidad y del judaísmo en general, alimentando una rica tradición fundamental de nuestro pueblo, sino que por el contrario, ataca con rabia, asumiendo la misma posición que critica de los que considera sus enemigos: la falta de posibilidad de diálogo.
No me interesa a mí erigirme como defensor de Jabad Lubavitch. Escribo esta respuesta porque me molesta que se tergiverse mi trabajo en pos de llevarlo a una serie de argumentos basados en falacias para producir un argumento de baja estatura teórica, intelectual y crítica. Mi libro ha sido concebido desde el difícil lugar de intentar posicionarse en un punto intermedio, ni a favor ni en contra de nadie, como una investigación seria y desprejuiciada que permita reflexionar hacia el interior de nuestra comunidad sin mitos y leyendas negras, con la fuerza de la verdad que surge de la realidad.